¡Felicidades Jazz! En tu primer cumpleaños desde que UNESCO te diera tu día, para ti, propio, para siempre.
Hoy se celebra en todo el mundo este día con numerosos conciertos, como no podría ser mejor. Y ¿para qué sirve este día? Pues para sensibilizar de las virtudes de esta música y porque el jazz, por su naturaleza, es una herramienta de intercambio, fusión y diálogo, no sólo hablando musicalmente, sino en una dimensión más profunda, en la relación y la comunicación entre las personas y las culturas. La libertad es común a todas y todas la entienden.
El jazz es pura creatividad; es tan flexible que puede absorber músicas totalmente tradicionales a la vez que puede ser la mayor vanguardia. La improvisación desarrolla la creatividad y la expresividad, y eso es sano.
Hoy en París, New Orleans y New York hay grandes festejos: conciertos, clases, debates... por ahí pasarán los grandes que aún están con nosotros: Herbie Hancock, Wynton Marsalis, Dianne Reeves o Danilo Pérez. ¡Yo quiero!
Cuánto hemos podio disfrutar a los largo de los años de grandes actuaciones, ya fuera en pequeños bares parisinos con jazz manouche pasando gorrilla, en pizzerías íntimas en London o en diferentes salas en Sevilla. Qué bien que lo pasábamos. Teníamos las fechas todo el año presentes, esperando con ansias que llegaran las semanas de jazz del Central o la programación de Rising Stars; también han pasado los grandes o los futuros grandes: Kurt Elling, Bill Frisell, Esbjörn Svensson Trio, David Liebman, Brad Shepik Trio o Charlie Hunter Trio. Y qué buenos ratos después de cada concierto para saborear y dejar el regusto a felicidad de lo que acababa de pasar en esa sala. Cuántos amaneceres habremos visto, cuántos hemos cabido en un clio, cuántas charlas interminables; nuevos amantes, amigos de siempre...
Que vuelva, que nos pase de nuevo; en esta ciudad ha muerto algo desde que el jazz se ha vuelto algo tímido. En aquellos momentos éramos tan afortunados que no se nos podía pasar por la cabeza una situación parecida a la actual. Ánimo jazzistas de Sevilla, la competencia es dura: el puente, la crisis, el lunes de resaca; pero conseguiremos lo que nos gusta y nos da vida: vivir el jazz con pasión y cotidianidad.
Ahora, cuando acabe de escribir este post, me voy a poner mis zapatos y salir a la calle, ya de noche (como no podía ser de otra manera) a buscar todo ese jazz.
Me encomiendo a San Coltrane, para que me de fuerzas en la búsqueda, porque la voy a necesitar, ya que parece que fuera de la sede de UN poco más se puede encontrar programado en una noche como hoy. ¿Servirá este día para expandir el jazz a más que una semana de conciertos al año o un festival de vez en cuando? ¿Servirá para traer música en directo de manera regular al centro de la ciudad? ¿Servirá para que no te miren raro si propones estudiar el jazz en escuelas?
Esperemos que este día no se quede en eso: un día.
Y si quieren ver en directo el concierto desde la UN en New York, pinchen aquí
Esperemos que este día no se quede en eso: un día.
Y si quieren ver en directo el concierto desde la UN en New York, pinchen aquí

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