De entre las experiencias laborales que me faltaban por tener se encuentra el mercado del arte. Estar en una galería de arte es entrar en un mundo paralelo al de la mayoría de los mortales, que saben que está ahí pero que nunca lo experimentarán como propio.
Frieze, Picadilly, Phillips, Le Méridien, Sotheby's... son el espacio concreto de ese mundo, con sus Stellas y Luboutines. Invertir, comprar, vender, ganar. Este mundo paralelo y ensimismado parece que desafía al resto de las dinámicas pues, aunque "tocado" por la crisis, el arte sigue siendo un valor seguro si sabes a qué color (o materia) apostar.
Por muy culturilla que sea, me sentía ahí en medio como la prota de The Devil wears Prada, aunque viendo cómo se dan de la mano subversión y glamour, ¿es eso posible? Sí, en el mercado del arte.
Me hubiera comprado el Juan Muñoz o el Saura, destacando entre la marea de Lucio Fontana... no sabía yo que había sido tan prolífico hasta que no vi decenas de sus obras colgando de Christie's y Sotheby's, OMG.
Grandezas aparte, aterrizando en el "modesto" mundo de las pequeñas galerías que quieren abrirse paso en este territorio, aquí estamos a la búsqueda de artistas emergentes que nos serán rentables. Ferias, exhibitions y premios. Y seguimos adelante.
Algunos de los artistas que trabajamos:
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| O. Bragg |
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| I. Josifov |
Imágenes tomadas libremente de la red



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